Pizzería en Porto San Paolo

El origen de la pizza es antiguo y los primeros testimonios datan del 1500 en los suburbios de Nápoles. Para hacerla más apetitosa, los cocineros de la ciudad pensaron en añadir por encima un compuesto a base de manteca, sal gorda y aceite o de caciocavallo y albahaca para los ricos del lugar. Hay que esperar hasta el 1700, con la llegada del tomate desde Perú, para que la pizza sea más o menos igual a la actual. En aquel periodo la manteca se sustituyó por el aceite de oliva, más ligero y apto para todos.
La consagración de la pizza tuvo lugar en 1889 cuando Umberto I y su esposa Margherita visitaron Nápoles. Para tal ocasión, el mejor pizzero de la ciudad, Raffele Esposito, sirvió este plato a los soberanos y la reina lo apreció tanto que escribió una carta de agradecimiento a Esposito. El pizzero para devolver tal gesto a la reina llamó a la pizza de tomate y mozzarella con su nombre: Margherita.
Según la tradición napolitana la pizza puede ser hecha de solamente de dos formas: marinara, tomate, ajo, orégano y aceite de oliva extravirgen, o margherita, con tomate y mozzarella (cortada en lonchas, de bufala en dados, leche o provola ahumada). A esta hay que añadir la albahaca y el aceite de oliva extravirgen. La cocción de la pizza napolitana se hace en horno de leña. Gracias a la inmigración del siglo pasado, la pizza se empezó a hacer popular en el extranjero. Hoy se puede decir que la pizza es un plato mundial, sinónimo de la buena vida y de la buena comida, y es uno de los alimentos más difundidos en el mundo, presente en casi todos los restaurantes y locales de cocina italiana en el extranjero.
La pizzería la Conchiglia da Enrico en Porto San Paolo ofrece a sus clientes un servicio de pizza a domicilio, ya que no hay nada como saborear una buena pizza en compañía de amigos o viendo la televisión. Tanto si se trata de una partida de football como de una película o de un programa de televisión, la posibilidad de que os lleven a casa la pizza es realmente cómoda. En la Conchiglia da Enrico hay tantas pizzas a domicilio entre las que elegir, todas elaboradas con productos de primera categoría y cocidas como se debe. Algunas de las pizzas clásicas del menú son la tirolese, con setas, siciliana, napoletana, con jamón, con tomate y rúcola. Margherita, con wurstel, marinara, con calabacines, con jamón y setas, alla davola, cuatro quesos, con alacachofas o con atún y cebolla, aunque se pueden elaborar con ingredientes elegidos por los clientes. También se preparan platos a base de pasta de pizza rellena con los materias primas más frescas.
Uno de los secretos de la pizza de Ristorante la Conchiglia Pizzeria da Enrico es la mozzarella, un ingrediente producido con un antiguo sistema que hace que sus características nutricionales se mantengan intactas. Es el mismo pizzero el que elige las materias primas, lo que unido a su experiencia le permite crear pizzas únicas. También el servicio es muy eficaz, ya que el trabajo en el local se divide entre las pizzas para llevar, las que se comen in situ y el restaurante, de modo que el tiempo de espera se reduce al mínimo.